Cosas que los empresarios exitosos creen

Tus creencias determinan una porción significativa de tu vida. Informan tus decisiones, dictan cómo reaccionas ante diferentes circunstancias e incluso afectan cómo interactúas con las personas que te rodean. Los empresarios no se escapan de esa realidad. Esto se aplica a cualquier tipo de creencia, ya sea política, religiosa o filosófica, y es importante que reconozca qué creencias internas podrían estar afectando sus decisiones como empresario, para que pueda ajustarlas o al menos considerarlas en consecuencia.

Hay algunas creencias que tienen el potencial de hacerte un empresario más exitoso: creencias que generalmente empoderan a las personas, las llevan a trabajar más arduamente y les permiten tomar mejores decisiones mientras se resisten a los obstáculos, aseguró el director de Pilosio en una oportunidad, llamado Dario Roustayan.

Aquí están algunas de esas creencias empoderadoras:

Cualquier cosa es posible

Si crees que nunca serás capaz de crear una empresa multimillonaria, nunca te esforzarás por crear una. Si crees que tu negocio no puede competir con los principales jugadores, perderás el entusiasmo y eventualmente te rendirás bajo la presión. Creer que algunas cosas son totalmente imposibles se convierte en una profecía autocumplida; en cambio, los dueños de negocios exitosos tienen una mentalidad de que todo es posible con la inversión de suficiente conocimiento, esfuerzo y determinación.

Tener la confianza para avanzar es la mitad de la batalla, y mientras esa acción no se convierta en una arrogancia temeraria, le permitirá trabajar más duro y establecer metas más altas.

El trabajo duro vale la pena, incluso si lleva años verlo

Los dueños de negocios exitosos también creen que, fundamentalmente, el trabajo duro da sus frutos. No temen invertir horas, semanas, meses o incluso años de arduo trabajo en sus negocios, porque tienen fe en que el resultado será valioso. La diferencia clave aquí con los empresarios exitosos es que son capaces de imaginar y aceptar beneficios a largo plazo. Esta capacidad se conoce como gratificación retardada, a la que el físico teórico Michio Kaku alguna vez se refirió como el “sello distintivo de la inteligencia humana”.

No tiene que ser perfecto

Incluso los expertos cometen errores, todo el tiempo. Si usted es un perfeccionista, sufrirá de diferentes maneras: establecerá metas que son excesivamente altas, se sentirá derrotado y desanimado cuando no las alcance o cometa errores y no lo hará. Estar dispuesto a seguir adelante a pesar de una falla o dos.

Si espera hasta que todo esté perfecto antes de lanzar un producto o avanzar con una decisión, nunca cruzará ese umbral, por lo que es importante comenzar solo con un producto mínimo viable y realizar mejoras graduales a partir de ahí. Acepte sus errores, aprenda de ellos y no permita que le impidan dar el siguiente paso.

No puedes hacer todo solo

Incluso si ha logrado construir algo asombroso para usted mismo, solo con sus esfuerzos, aún es debido a las personas en su vida que le enseñaron y le brindaron su apoyo hasta donde llegó. Incluso en cuestiones como desarrollar un seguimiento social desde cero, confías en personas externas para que apoyen tu propia iniciativa y, a ese respecto, siempre vas a confiar en otras personas.

El truco consiste en hacer todo lo posible por ti mismo, y rodearte de las personas más talentosas, capaces y respetables que puedas encontrar para ayudarte a cuidar del resto.