¿Es posible que la religión tenga relación con la magia?

La historia presenta como un hecho la relación estrecha de ambas, pues una se deslinda de la otra, donde la religión se asemeja a la magia por su presencia en forma de milagros aunque la diferencia más arraigada entre milagro y magia es que la primera se enfoca en la intervención de una deidad y por el contrario la segunda, no requiere de un soporte divino para alcanzar sus fines.  

Un ejemplo reseñado en la historia ha sido la creencia por parte de los cristianos que el Oráculo de Delfos el Grecia no era aceptable, pero por su parte sus fieles creyentes le atribuían la presencia de la voz poderosa de Apolo.  O semejante a esta práctica encontramos el hecho de realizar un amarre de amor, usando oraciones conocidas y arraigadas en la creencia cristiana. 

Pero más atrás en la historia encontramos

El Éxodo nos narra en los hechos de Moisés que estos son considerados como milagros tanto por cristianos como por judíos, mientras que el Corán mahometano le da un tratamiento de mago al mismo personaje. Otros estudiosos de los mismos fenómenos, acotan que la magia se trata de la más antigua religión y que debido a ello sentó las bases para que se desarrollara de manera más organizada la religión que se conoce en la actualidad. 

De donde podemos extraer que la magia hizo al sacerdote, con lo cual ese sacerdote primogénito se trataba de un mago, lo que le otorgaba la posición en la Edad de Piedra como el hombre con más inteligencia y poder de observación que el resto de sus congéneres. El hecho de poder detallar los hábitos de los animales, vestir con sus pieles, descifrar su comportamiento y desplazamiento en una época determinada, le otorgó a algunos individuos esa posición de hombre sagrado y cargado de poderes mágicos, o bien de sacerdote en algun clan. 

La combinación de las funciones de hechiceros y sacerdotes en las religiones primitivas era un acto innegable y habitual, donde el hombre hacía presencia elevando sus súplicas a los espíritus y dioses a las que le adicionará sacrificios, mientras el dirigente religioso se encargaba de ejecutar las ceremonias acompañadas de encantamientos con las que se pretendia alcanzar el fin deseado. 

Existía de esta manera una sincronización y dualidad entre los ritos mágicos y religiosos, que dieron pie al desarrollo de cleros enfocados en las diversas religiones los cuales fueron integrados por mujeres y hombres que contaban con el poder suficiente para persuadir y convencer a los seguidores y creyentes de que ellos manejaban el poder de influir sobre los dioses y con ello alcanzar la dominación de las fuerzas de la naturaleza, predecir acontecimientos futuros mediante ritos y encantamientos que sólo podían conocer ellos,  provocando sucesos preternaturales con los que se pretendia alcanzar el beneficio de los seguidores. 

Los que entonces tenían la capacidad para predecir acontecimientos y se conocian como adivinos, hechiceros, astrólogos, videntes, profetas y oráculos, junto a los que se suponía tenían el poder de controlar fenómenos, predecir algún acontecimiento, curar algún tipo de enfermedad o alguna otra proeza, solían ser estrictamente respetados en la antigüedad y ello en parte se debía a que poseían un nivel de instrucción más elevado con respecto al resto que en líneas generales se componían de culturas agrarias.