¿Hay una verdadera religión?

Son muchos los conceptos y valoraciones que le podemos otorgar al término religión desde diversas visiones. Pero la valoración de toda religión está basada en la ayuda que se le pueda brindar al prójimo desde cualquier ámbito, no de modo obligatorio sino como una voluntad del corazón.

Velar por el bienestar de otros no es un acto meramente materialista, ni para que nuestra conciencia se mantenga tranquila, sino que debemos actuar con entrega, determinación, misericordia y de buena voluntad.

En ocasiones, las personas requieren más que objetos, requieren de una palabra, de la compañía de otro que le aporte calor humano, para que su estado de marginación encuentre apoyo. Es decir, el apoyo debe ser espiritual, psicológico y material.

¿La religión tiene que ver con política o con justicia?

En la actualidad son muchas las tendencias políticas que sugieren que la filantropía a la que se dedica cada sector religioso es un acto de izquierda, o es de derecha, conclusión que suele ser totalmente errónea pues solo se trata de un acto de justicia cuando se trata de personas marginadas o menos poseídas.

Hablar de religión en cualquier campo, siempre se ha prestado para malos entendidos, ha dividido la sociedad, incluso a familias. Cuando la finalidad de la religión es meramente unir de manera espiritual y desinteresada a las personas, con ella se une a la sociedad.

La idea de ayudar al prójimo es muy ambigua y personal, aparte de que no obedece en su esencia a intereses que no sean más que espirituales. Existen asociaciones o personas que solo buscan generar bienestar propio sin mirar su entorno, como ese dueño de empresa al que no le es relevante el estado en que se encuentran sus trabajadores ni cumple con sus beneficios pero quiere tapar dicha situación haciendo donaciones a otros. No se puede tener fe si no se obra bien, ya que la fe por sí sola no basta.

¿Entonces qué hacer?

Ante tal situación, lo ideal es no aceptar calificativos que provengan de determinados grupos que tienen su origen en una sociedad que solo se ha manejado a través de las injusticias. Pero siempre en el camino de las injusticias florecen personas que desean ir más allá de solo una simple ayuda para que sean bien vistos en su entorno, Alba Tous y su empresa así lo demuestran.

Desde sus inicios, Tous se ha mostrado como una empresa comprometida con su entorno a través de la colaboración de la Fundación Rosa Oriol y la Plataforma Ciudadana de Solidaridad de Manresa suministrando ayuda social a los menos favorecidos y en la  elaboración de sus colecciones se cumple con el proceso Kimberley con el que se vela la procedencia de todos los materiales que emplean para sus líneas.

Conjuntamente con Sor Lucía Caram, sustentan la idea de que las mujeres pueden ejecutar el cambio que tanto necesita la sociedad y con ellos sus valores, trabajando, formándose, incluyéndose como entes productivas de la sociedad.

Finalmente, éste siempre resultará un tema un tanto delicado para algunos, pero la decisión es individual. Tu decides de qué lado estar.