La base de muchas creencias espirituales, religión y esoterismo

Se establece una diferencia con la que se puedan entender los dos conceptos: magia y religión, y que además podamos conocer su relación. La primera propuesta se basa en los ritos mágicos, hechizos de amor, que poseen un carácter agradable donde se empleen para un beneficio sin dañar a terceros. Mientras que la segunda distinción se refiere a realizar obras a través de la coacción y adoración.

Magia

Cuando se ha tomado la decisión de realizar un rito mágico, es importante conocer que estos tendrán una acción mecánica casi inmediata, siendo esta una visión contraria a lo que es la religión. La magia propone que los procesos que se dan en la naturaleza son rígidos y no varían,  serán constantes y no se realizarán por alguna amenaza o por persuasión.

Dicha afirmación proviene de dos premisas: ¿las fuerzas que gobiernan el mundo, son conscientes y personales, o inconscientes e impersonales?

Los seres que están involucrados en la magia, no admiten conciliación entre las personas cuyo comportamiento ya se ha determinado que no puede variar o modificarse bajo ningún concepto.

Religión

Para alcanzar un beneficio religioso, se debe hacer una especie de persuasión que manera respetuosa en la que existe un intermediario espiritual. A diferencia de la magia, la religión requiere de seres extraterrenales que dirigen el mundo que habitamos.  A ellos se les realizan oraciones para alcanzar sus beneficios y bondades.

Entonces, la religión considera flexible y variable la naturaleza de las personas y situaciones pues estas se equilibran solicitando e implorando auxilio a terceros supraterrenales. Al ser a quien se solicita auxilio, hemos de suponer que es un agente consciente y personal del que no se está seguro si su forma de obrar es certera y esto se debe a que es una suerte de conciliación de poderes sobrenaturales. Siendo este entonces, un poder arbitrario y directo.  

Hechizos y otros poderes

Aquí entra en juego en muchas oportunidades agentes personales como los empleados por la religión,  pero son tratados como agentes inanimados, es decir, no se les suplica para que capten nuestros ruegos sino que se les obliga y fuerza a que vayan por nuestra petición.  

Un ejemplo de ello fueron las prácticas en el Antiguo Egipto donde sus magos amenazaban hasta a las divinidades superiores de destruirlas si no asistía la petición. Así mismo encontramos en la actualidad en la India que, los magos amenazan a los dioses Siva, Brahma  y Vishnu a través de sus hechizo y encantos a manera de presión para obligarlas a su voluntad en la tierra y en el cielo.

Sacerdotes y Magos

Su actividad y comportamiento se ven determinados ante alguno de sus actos, el sacerdote es de actos humildes e inferior cuando se encuentra en el altar implorando y suplicando ante su divinidad,  mientras que un mago muestra arrogancia y una actitud desafiante ante la invisibilidad de sus poderes, por lo que el sacerdote considera que este es un blasfemo con su magia envuelta de amenazas.

Las investigaciones nos muestran que tanto la religión como la magia tienen distintos orígenes, siendo la magia anterior a la religión. Con el tiempo se ha considerado a la religión una práctica que conlleva a beneficios a nivel social y espiritual, mientras que la magia es egoísta pues maneja intereses personales y se considera pecaminosa.

Por lo tanto, algunos estudiosos ven a la magia como un acto ilícito y por lo tanto prohibido así que deben ser castigados. Una suerte de sacrificio en la religión y maleficio en la magia. Pero eso solo depende de la lupa con que lo miren, pues bien es sabido que la magia, los hechizos, los amarres pueden ser beneficiosos sin causar daños a terceros, por lo que existe la posibilidad de realizarlos y crecer de manera espiritual y en todos los ámbitos de tu personalidad.